15/6/08

Volver al corazón

Existe un espacio en la concepción, antes de que se formen el feto, en el que tu y yo no somos más que corazón. ¡Nada más! No hay brazos, no hay piernas ni cerebro. Medicos y cientifícos están tratando de comprender cómo el corazón puede latir si no hay inteligencia, no hay cerebro. Pero hay un cerebro dentro del corazón. Es pequeño, sólo tiene 40.000 células, pero son células celebrales, así que podemos afirmar que hay inteligencia dentro del corazón. Y el cuerpo humano emerge del corazón: brazos, piernas, cerebro,... y el corazón queda situado en el pecho...
Creas desde el corazón y el cerebro hará lo que tú digas. El cerebro se transforma en el sirviente del corazón y esto es la ascensión.

La ascensión... consiste en volver donde estabámos antes. Vívíamos en el corazón y el cerebro era un sirviente o una función del corazón, y cuando conseguimos volver al corazón y la mente hace lo que le pedimos podemos crear sin que nuestra creación contenga un lado oscuro. Es la forma en que solíamos hacer las cosas en el pasado. Casí todo el mundo lo ha olvidado, pero es mi trabajo recordar quiénes somos en realidad y el propósito real de la vida.

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