A diario tropiezo con dificulates, seguramente sean resistencias de mi ego, mi personalidad enmarcadas dentro de lo que yo denomino Plan divino. Este plan comprende una serie de experiencias físicas, emocionales, sentimentales, sexuales, energéticas,... que hay que vivir en esta encarnación para evolucionar como alma que somos en un viaje infinito. Infinito, in-finito sin tiempo límite ¿Qué prisa tenemos?Que maravilla!!
Un viaje infinito. Una pura ilusión el ir y venir a diario, el tiempo y su organización rígida.
No me había dado cuenta hasta ahora.
Y aunque la visión más negativa de un ateo cuestionara el hecho del viaje infinito. Ha efectos prácticos el sin vivir de la velocidad y el ruido que genera a su alrededor, no beneficia en nada nuestra calidad de vida.
Es muy bonito y tranquilizador ver esta vida con esta mirada, tan compasiva. Un fluir tranquilo por la vida, todo es para bien, llega lo que "estrechamente" consideramos malo y lo que consideramos bueno para ser transcendido (aceptado tal cual es, comprender que esta ahí para aportarnos una lección. Algo que tenemos que aprender)
Mi pareja ante mi resistencia a tolerar que persona muy muy mayores se comporte egoistamente y de manera infantil, provocan en mi desazón. El pensar que a estas alturas ya tan cristalizados, es muy difícil su cambio y me cuestiono que cual es su misión a estas alturas en esta vida: me dice que tal vez están ahí, para que yo pueda formularme esa pregunta y responderme compasivamente.
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