Ser flexible y comprensivo, entender amorosamente las razones por las que pensamos y actuamos de cierta manera. Ayuda a ser más indulgente con uno mismo, sin la crítica, sin el nefasto monólogo interior del desamor así mismo y los demás.Es todo un ejercicio de amor a uno mismo, siendo justo, apreciando la energía, al talento y la vida que Dios no regalado . Y también un ejercicio de amor hacia los demás.
Y cuando uno deja de criticarse, deja de criticar a los otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario