La persona que quiere sanar debe heroicamente descender hasta el fondo de la herida, aceptar el desamor del objeto de sus deseos y, soportando el impacto, descubriendo el amor por sí mismo, es decir el amor que el yo esencial recibe del cosmo, efectuar el duelo.Lo que no obtuve en la infancia no lo obtendré nunca. Dejo de pedirlo. Me desprendo del deseo. Construyo una nueva vida sobre bases que no son peticiones imposibles.
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